viernes, 4 de septiembre de 2009

"Los susceptibles terminan dominando todo y a todos"



Una madre que se victimiza cuando no nos gusta su regalo y terminamos aceptándolo para evitar su tristeza, a pesar de que no sabremos qué hacer con él después.
Un/a amigo/a que no admite errores y se enoja ante los comentarios críticos de sus amigos.
Estos son algunos ejemplos de los susceptibles que rodean nuestro mundo.
El psicólogo Miguel Espeche escribió un artículo para la revista Sophia titulado "SUSCEPTIBLES", en el que describe quiénes son esos personajes que terminan dominando todo y a todos.



"Todos conocemos a alguna persona susceptible. Quizás hasta nosotros mismos lo seamos, con o sin conciencia de ello. (...) Alguien susceptible puede ser alguien quisquilloso pero también es aquella persona muy, muy, pero muy sensible. Le decimos algo que no nos gusta de él o ella, por ejemplo, y llora. Entonces, llegado el caso, nos cuidamos mucho de lo que vamos a comunicar. Sea porque se enojan, se sienten atacados por "nada" o perciben rechazo y desamor en cualquier puesta de límites -por leve y amable que esta sea-, los suceptibles ganan terreno y dominan al mundo. Efectivamente, llegado el caso, los grupos humanos empiezan a manejarse de acuerdo con los límites que marca el susceptible. (...) Como si fueran polvorines que consideran que toda actitud del prójimo es una "chispa" que hace doler, enojar o angustiar, los susceptibles suelen paralizar las reacciones de quienes los rodean, y marcan el terreno con su ánimo, sea éste genuino o fraguado. Pueden ser jefes susceptibles, amigos susceptibles, cónyuges o hijos. (...) La energía que roba el susceptible es mucha, pero se compensa cuando la mirada se amplía, se redimensionan las cosas a través del sentido común y se honra aquella frase de Artigas que decía que 'con la verdad, no ofendo ni temo', frase que, bien entendida, será salvavidas para muchos que están perdidos en el laberitno de susceptibilidades propias y ajenas."

Foto: http://mitribuurbana.zonalibre.org/archives/2006_03.html

6 comentarios:

despejada dijo...

Muy buen post! certero y un tanto interpelador... más de una vez me he sentido en el lugar de la suceptible...
besos grandes! lau

lunaroja dijo...

Yo creo que el tema de la susceptibilidad,nos toca un poco a todos, y como dice el artículo,hay personas más susceptibles,o sensibles que otras,aunque yo creo que no tiene que ver tanto con la sensibilidad sino quizás con la inseguridad.
Creo que la sensibilidad pasa por otro lado,y aquí podria ser algo peyorativo.
"el susceptible" como dice el artículo,"chupa" tu energía,te impide de alguna forma ser tú mismo.

Ojo,que me reconozco en algunas susceptibilidades,pero,supongo que será otra de las muchas trampas del ego.

Juan José Aguirre dijo...

En fin, lo que siempre se ha llamado la tiranía de los débiles. Yo he vivido esa situación dentro de mi familia y, francamente, tiene difícil solución. La hay, claro: no hacer caso y dejar que sufra el/la susceptible, hasta que se harte.

Circe La Hechicera dijo...

Hola, estupendo artículo, puedo entender que la gente suceptible tiene menos armas emocionales que quienes no lo somos, y a la final se covierten en armas poderosas de la manipulaciòn, en general sin querer, aclaro, sin embargo he observado en la mayoría de los casos, que la delicadeza que ellos gritan, no la tienen para nada con los demàs. Una interesante paradoja. UN abrazo

Anónimo dijo...

Un concepto muy interesante y para tener en cuenta a la hora de crear comunicación, Besos.
Victoria Gentile

O_o dijo...

puede llamarse también vampirismo psíquico.